Etiquetas

jueves, agosto 25, 2011

~ Abrazo de oso ~

Perder a un ser querido esta dentro de mis top five de los miedos mas temidos (valga la redundancia) pero al lado de Simona mi miedo no es nada. En alguno de sus delirios extra-planetarios se puso en la terrible sensación de perder a uno de sus seres amados ¿el resultado? lee y opina.





Cuando un soldado esta en la guerra 
y todo esta en su contra
pero aun así, logra vencer
 te preguntas
¿como lo consiguió?

La respuesta es simple...

El recuerdo de su esposa y su hija 
fueron la clave del exito, 
La sustancia X que le dieron el poder
para levantarse y vencer.

Mis interrogantes son...
¿por qué en los momentos de flaquesa y debilidad nos refugiamos en ellos?
¿por qué no los aprovechamos en los momentos felices? 

Lo único que les puedo decir HOY es:
disfruten de sus SERES QUERIDOS...
ámenlos, cuídenlos, disfrútenlos 
y no se alejen de ellos. 

Porque en los momentos de necesidad son tu mayor inyección de alegrias y fuerzas, 
porque en los momentos de felicidad son tu centro y apoyo.

NO MALGASTES tu tiempo 
ve junto a ellos, porque nadie sabe que será del mañana...
no cometas mi error, no te contengas en demostrar todo lo que sientes...
Y SE FELIZ JUNTO A ELLOS...

...hazlo ahora, que aún puedes...

miércoles, agosto 24, 2011

¿Qué somos?

Hubo una fecha en la cual estuve bastante preocupada, Simona tenía un fuerte dolor que no se iba. Recurrió a varios doctores sin obtener resultados concretos. Cuando sintió que el tema la sobrepasaba  decidio contarme y a la vez desahogarse. La forma de comunicarme la noticia fue através de una reflexion ¿quieren leerla? aquí va.



¿Qué somos?

 Algo con un final determinado creo yo,
algo con vida pero también con muerte,
algo en definitiva efímero y pasajero.

Nadie tiene claro cuál es la hora de decir adiós a la vida
y encaminarse a algo que es una incógnita, la muerte.
Y es justamente este punto el que hace
que nuestra vida sea tan interesante.

Podemos amar, odiar, jugar, descansar, disfrutar...
pasarla mal, ser buenos, ser malos, ser felices o vivir momentos horribles…
pero al fin y al cabo todo sirve y se termina valorando.

Porque con el dolor, el miedo, el sufrimiento y el odio
crecemos, aprendemos y nos hacemos más fuertes...
y con el amor, el cariño, el apoyo, la esperanza y la paz
sanamos las heridas que nos hicieron aprender y madurar…

Y así es la vida…efímera y pasajera…una sola…
por eso HOY te digo,
HOY que estoy terminando mi camino,
HOY que ha llegado mi hora de decir adiós a la vida te digo…

~VIVE LA VIDA A MAS NO PODER, DISFRUTA TODOS LOS MOMENTOS, HASTA LOS MALOS…Y NO DUDES, NO PIENSES, SOLO ACTUA…anímate! De los errores sé aprende…~

**


Bloqueados

Hace algunos meses en mi país comenzo a gestarse una situacion de continuas protestas, donde muchos se infiltran y atacan sin tener motivos, refugiados a espaldas de los que deben pagar las consecuencias.
Sin saber como, esto a llegado a oídos de Simona quien de buenas a primeras expuso su opinión ¿quieren leer? aquí se los dejo.





Mentes limitadas surgen como hormigas en caramelo
Ni luces de autonomía y desarrollo personal
Viven en una burbuja creada por el poder
Bloqueados por una frase repetida desde infancia
"si no tienes plata, no eres nadie"
Volando en una atmosfera que pesa mas de lo normal
ahogan sus neuronas ya debilitadas por la droga...

Luchan por justicia gratuita
No por ideales claros ni metas tangibles
Solo siguen a la masa...
gritan por gritar, sin sentir, ni vivir
Juegan a la revolucion
pretendiendo tener la capacidad de hacer surgir a los ignorantes...

Saben que sin estudios no hay futuro
pero siguen creyendo
que la vida los condeno a vivir "de plaza Italia para abajo"
Teniendo las herramientas para tapar bocas
porque "pobre no es sinonimo de tonto"
prefieren refugiarse en un papelillo
plata facil y nuevas generaciones corrompidas
con el mismo ABSURDO pensamiento...

Resentidos sin motivos
su proposito de vida matar, robar
y asi lograr todo lo que la vida
"injustamente" les arrebato al nacer
bloqueados

martes, agosto 23, 2011

lunes, agosto 22, 2011

Aleluya



Mientras golpeaba su pecho reiteradas veces, trataba de detener la angustia que la invadía, lloraba. Lloraba de dolor y odio, de angustia y pena... lloraba de miedo.
Nunca fue una persona de esas que confían, más bien era una chica muy insegura por esos golpes que te da el destino. Pero su inseguridad sumada a la gran intuición que poseía, la hacían una bomba de tiempo para los planes de Jay.


Lo golpeaba y maldecía, al tiempo que las lagrimas rodaban sin parar por sus pómulos pronunciados. No veía en él rastros de su héroe, en ese momento el morocho era solo una amenaza que acechaba su  felicidad. Una marioneta del enemigo... o más bien EL ENEMIGO.
Él también lloraba y era tan lindo cuando lo hacía, arrugaba su entrecejo y achinaba los ojitos verdes que tantos delirios le provocaban. Ceñía su boca como si estuviese sonriendo, pero realmente, ese era un claro signo de dolor.
¿Dónde estaba ese Simón que llego al NE con flores blancas y un “llega el cura y nos casamos”? ¿Dónde estaba aquel héroe de su vida inventada? ¿Que fue del hombre al cual casi se entrego dos veces?... eran algunas de las preguntas que invadían su mente, pero de las cuales no obtenía respuesta alguna.

"Hablaaaa, hablaaaa ¿cuál es el plan?" las palabras salían a borbotones por su garganta, sin medir daño "¿¿queres matarnos a Thiago es eso?? ¿¿Queres terminar con él como terminaste con todos nosotros?? ¡¡ENFERMO!!" fuera de sí lo empujaba contra la viga de madera, esperando al menos por un instante, que los golpes le devolvieran lo perdido. Esperando aquel odio invasor  se fuera junto a él... esperando TAN SOLO encontrar una luz de esperanza en la oscuridad que los envolvía.
"¿¿cuál es el plan?? TE ODIO!! SOS UNA MIERDA!!" Gritó mientras evadía los abrazos contenedores de su pareja. Sabía que Simón no era un mal tipo, creía haberlo conocido durante su noviazgo en el NE, pero en ese instante él no era SU HEROE, ni lo seria en el futuro.
Debía reconocer que parte de ese odio, el que estaba acunado en su pecho, se formo cuando lo vio besando a Valeria en el NE durante su noviazgo. Ciertamente ese engaño fue un golpe fuerte, pero como Mariacheta ella debía superarlo y la llegada de Thiago había terminado por curar todo.
 Pero lo peor vino después, la muerte de Kika, los atentados contra ellos, la doble personalidad de Simón y todo el tema de Jay fueron creando en su corazón demasiado miedo y resentimiento contra aquel héroe.
Aunque algo muy dentro de su corazón le decía que aun faltaban piezas en ese rompecabezas... de repente por su mente vagó la opción de que algo en su pasado estuviese relacionado a Simón, pero no le dio importancia a esa loca idea. Si Simón Arrechavaleta hubiese pertenecido a su pasado mas allá de una amistad, de seguro se habría enterado de alguna manera.
Lo golpeaba simplemente porque también  tenía miedo de perderlo a él, porque su corazón con miedo y todo, añoraba tenerlo cerca y ese plan los alejaría eternamente.


-.-.-.-.-.-
“¡¡LOS AMO MAR!! ¡¡LOS AMO!!” ese grito la callo al instante, solo eso quería oír, solo eso necesitaba. Era ese el hombre al que le reclamaba, era ese SU Simón, era aquel héroe que la refugio entre sus brazos. “Por eso me voy… porque los AMO” y un último golpe sobre su fornido pecho fue el símbolo de que todo ese miedo y odio se habían ido, dándole paso a la compasión, a la confianza, al amor, pero sobre todo al dolor de perderlo.  “Los AMO… perdoname… perdoname”  y era tan sincero, lo veía en sus ojos, apenas abiertos por la hinchazón del llanto.
Ambos lloraban, separados por una mínima distancia, ella con los brazos cubriendo su pecho en señal de debilidad, mientras él se balanceaba acercándose de vez en cuando a su rostro y tomándolo fuertemente entre sus manos. Luego sobaba su cara por la angustia, pero nuevamente volvía a tomar esa carita de ángel que una vez lo enamoró perdidamente y que en esa vida inventada lo habia re encantado haciendo renacer su amor.


Él sabía, él recordaba… él tenía en su mente y en su corazón a aquella payasita boxeadora que tantas sonrisas le había robado. Él aun la amaba, de una forma distinta, casi platónica. Sabía que en alguna línea temporal ellos estaban juntos, sabía que en algún futuro paralelo el destino había sido su aliado y les concedió la felicidad de mantenerlos juntos. Pero no era este el caso y ella lo odiaba, le tenía miedo y lo peor… ni siquiera lo recordaba, esa era la cosa que más le dolía y provocaba un llanto desde el alma.


-.-.-.-.-
Lo oía llorar, lo veía sufrir y le partía el alma, sentía muy dentro suyo que algo faltaba, que algo les debían… a ambos y lo quería, lo añoraba. Quería la verdad.
Sintió la cálida mano nuevamente en su mejilla y no se contuvo más, lo abrazo como nunca, como siempre. Lo abrazo sin recuerdos, ni memorias, lo abrazo con sentimiento y melancolía, lo abrazo esperando recordarlo antes de toda esa mierda, lo abrazo y su corazón saltó como cuando lo vio por primera vez. Acariciaba su espalda y su pelo, mientras aquel llanto amargo humedecía su hombro, era un niño acurrucado en su cuello, era un héroe sin poderes.
Se alejo tomando el rostro entre sus temblorosas manos, queriendo darle fuerzas y confianza. Lo miro… de una forma especial y él correspondió, entre dolor y vergüenza la miro como el día que se reencontraron en la condecoración. Y sin previo aviso se perdió en ese verde intenso, no supo cuando, donde, ni como… pero en ese par de segundos, llovieron los recuerdos en su mente.
Solo eran recuerdos juntos, eran ellos más jóvenes, más niños. Era Simón Arrechavatela manchado por el barro que salpico desde el cuatri que manejaba junto a Jaz; era ella ayudándolo a descargar un camión de verduras; era él entregándole un ramo de flores… recuerdos de ese mágico verano. Recuerdos de amor y sinceridad. Recuerdos de su payasito…


Sí, lo recordaba disfrazado a su lado, gritando un fuerte y divertido “wiiiiii”,recordaba su sonrisa de payaso al decirle que si quería ser su novia. Lo recordaba feliz y eterno, junto a Sole en la placita; recordaba sus tatoo’s y la mágica frase “aunque esto se borre, lo que siento por vos no se borra con nada”; recordaba y las lagrimas caían mientras en su cabeza se oía la melodía de una tierna canción… “de cabeza por tu amor y con mi mundo al revés, tengo la tierra en mis manos y llevo el cielo en los pies… y llevo el cielo en los pies” lo miraba y sabia que ahí estaba su payasito.
Necesitaba con urgencia decirle que siempre lo amaría de una forma especial, que nunca más se olvidaría de ese amor que nació entre ambos y que lo extrañaría demasiado. Necesitaba pedirle perdón y que supiera que lo recordaba y lo recordaría siempre, pero no lo lograba. Las palabras no salían, solo lo miraba angustiada.
Pero él sabía leer sus ojos, la profundidad de esa mirada era sumamente familiar para Simón. Entendía claramente lo que ellos expresaban y estaba agradecido de esa conexión… porque con ella sentía el perdón y la disculpa de Mar, de SU mar, de su payasita. Esa mujer que nunca seria suya, pero eternamente viviría en su corazón, residiendo como el primer amor, aunque ahora en sus vidas, nuevas personas reinaran.
Lo vivido y amado nunca se iría, los "te amo payasita" nuevamente estaban entre sus recuerdos y ese era un alivio gigante, que lo impulsaban a cumplir su misión. Tomarían nuevos rumbos, pero la película que juntos crearon, algún día se estrenaría en los mejores cines, como un drama romántico que perdurara por la eternidad. Mar y Simón… un amor eterno… próximamente.


Dedicado a Leo Calderone, el cagador de historias


"Como si fuera la primera vez"

~ Corto Robsten ~
 
   



Cinco largos años habían transcurrido desde aquel último beso. El viento golpeaba su pálido rostro marcado por los golpes de la vida. No entendía porque el destino lo tenía en ese lugar y en aquellas condiciones, solo sabía que al mirar sus manos en ellas veía el paso del tiempo... un tiempo desoladoramente triste.
¿Por qué no había confiado en él?

  Lanzaba piedras a aquel lago oscuro intentando que su frustración y dolor se fueran con cada una. El crepúsculo era notorio entre las montañas y fue el momento preciso para que la lluvia de recuerdos cayera sobre su cabeza castaña.

*Flashback*


-¡mínimo cinco metros alcanzo eh!- grito, apuntando el lugar en el lago donde su piedra había caído.
-¿cinco metros? ¡Estás loca! Ahí hay como mucho un metro y medio- rió de las ocurrencias de su ¿novia?
-Nooooo, mi piedra alcanzo como diez metros- reclamaba entre risas.
-¿no eran cinco metros?- pregunto contrariado y divertido.
-Es que soy modesta y no quería pasarte por encima- levanto los hombros encantándolo con ese simple gesto.
-Sos tan linda- no se contuvo y la abrazo tiernamente.
-Vos más…- y sin darle tiempo a reacción, capturó sus labios.



Por lo general era ella quien tomaba la iniciativa, era ella la que hacía, pero él quien decía. Se complementaban porque uno ponía el romanticismo y el otro la pasión.  
*Fin del flashback*



No era tan difícil creer el centenar de palabras románticas que salían de su boca por minuto, era cosa de verlo directamente a los ojos y notar lo enamorado que estaba de esa chica. Pero ella nunca fue lo suficientemente confiada como para creer en su mirada.
Al final el amor siempre duele” repitió por decima vez mientras los últimos rayos de sol se perdían en el horizonte.

*Flashback*

-¿Por qué? Solo eso quiero saber- pregunto con un nudo en la garganta del porte de una casa.

-Porque ya es demasiado- respondió soltando una rebelde lágrima.
-¡Solo es una cena en mi casa!
-¡¡Hay velas!! Tienes una rosa azul en la mano-arrebatió apuntando la delicada flor que llevaba, dandole mayor hermosura a la velada.
-Dijiste que amabas las rosas azules- contesto adolorido.
-Y así es, pero miráte Rob… mirános- dijo mostrándole el departamento- esto se me fue de las manos, yo no sirvo para el amor...
-Kris, miráme- dijo agarrándola del brazo con delicadeza- miráme directamente a los ojos y dime que no has aprendido a amar a mi lado…- la obligo a pegarse a su cuerpo, haciéndola gemir.
-Soltáme- casi rogó.
-Respondéme- pidió agitado.
-Por favor…- y cuando iba a seguir él, por primera vez despues de mucho tiempo, capturo sus labios con toda la pasión que emanaba de sus poros, como vapor a presión.


Era un beso salvaje, de principio no correspondido, claramente ella tenía una lucha interna tremenda. Pero sabía como mover los labios e introducir su lengua para convencerla de que él era su única opción, ni mejor, ni peor... solo la única.  
Sin mucha resistencia se entrego a sus brazos, dejo que sus besos la envolvieran y que sus manos la recorrieran. Dejó que su corazón fuera feliz  y que su amado “vampiro” disfrutara de aquella droga que generaban juntos… aunque fuera la última vez.
**Fin del Flashback**


La extrañaba como el sol a la luna, pero al igual que ellos… no podían estar juntos. Necesitaba su compañía, sus besos y aquel humor ácido que compartían con orgullo. Añoraba un simple abrazo, sinceramente extrañaba cada centímetro de su piel. Quería oír nuevamente sus gemidos pidiendo más entre las sabanas, quería complacerla. Compartir una eternidad juntos, como tantas veces soñó; pero no podía.
Era terca, obstinada e insegura, había sufrido antes y prometió no volver a hacerlo… ese sin dudas fue el peor condicionante para Rob. No podía luchar contra esa barrera tan grande, jamás vencería aquel estúpido miedo impuesto por su ex novio. ¿Cómo explicar que él sería incapaz de engañarla? ¿Cómo entender que alguien pudiese engañarla?...
Tanto llorar para nada. Permanecía encerrado en su mansión canadiense totalmente aislado, despidió a su representante y ya no hacia cine. Los medios especulaban sobre su retiro a tan temprana edad y le atribuían responsabilidad a cada gato o perro que entraba y salía de sus inmediasiones.

Aunque ya casi habían transcurrido cinco años, su celular seguía sonando a menudo, el correo estallaba en mails cada dos días y algunos paparazis seguían apostados fuera de su casa esperando infructuosamente alguna razon de peso para generar una portada rentable.

Solo pedía un poco de paz, vivir su luto interno en soledad… aquel jovial corazón ingles ya no latía desde su partida, era un muerto en vida. ¿De qué le servía la vida sino la tenía a ella?

-Señor Pattinson, tiene visita- apareció una de las pocas personas de servicio que tenía.
-No estoy para nadie, lo sabes- respondió sin levantarse del suelo, ni despegar la mirada del lago.
-¿Ni siquiera para mí?


Esa voz…esa tierna voz… su voz.

Nunca olvidaría aquel timbre perfecto y acento norteamericano. Al escucharla se estremeció y su cerebro jugó una mala pasada.

-Otra vez escucho tu voz ¡maldita sea!- hablo en voz alta para si mismo, pensando que era otra alucinación.

Jamas recordó que recién su empleada le había comunicado que tenía visitas, tampoco que en la mañana se había duchado y pegó un grito de aquellos al dar por error el agua helada. Menos pensó en el corte que se propicio sin querer al comer su manzana matutina… porque realmente si hubiese tenido presente alguno de esos puntos, jamás habría pasado por su cabeza la opción de que aquella voz era una nueva alucinación.
-Sé que no me querés oír- se escucho afligida a sus espaldas- pero de verdad necesito hablar contigo… por favor Rob, me duele oírte maldecirme…- y lo último fue más una súplica, que otra cosa.
-¿sos vos en serio?- preguntó sin despegar su mirada del horizonte, ya no quedaban rastros del sol.
-Sí…- estaba más cerca y había indicado con gestos a la empleada que se fuera.
-¿No es otro engaño de mi mente?- paso saliva con dificultad y sin poder contenerse, una lágrima rodo por su mejilla.
-No mi amor… soy yo- sintió las manos que mas amaba acariciar su espalda por sobre la ropa, pasar bajo sus brazos y posarse sobre su moldeado pecho, mientras apoyaba la cabeza en su hombro- perdóname… no sabes cuánto me arrepiento no haberte creído… he sufrido demasiado teniéndote lejos… mi vida sin ti no es vida…- beso su cuello lentamente, mientras él cerraba los ojos con fuerza y apretaba los puños.
No tenía claro si era emoción, rabia, dolor, ansiedad, miedo, alegría o pasión, pero lo que lo invadía estaba cortando su respiración, además los besos que caían sobre su cuello no eran de gran ayuda para detener la agitación. Le dolía el pecho con cada caricia, lo estaba quemando ¿acaso no entendía que era su única droga? Lo que tanto espero…y al fin llego.
-¿No… te vas a ir… nunca más?- preguntó con dificultad.
-Si me pides que de la vida por tí, lo hago… ya no puedo luchar contra esto que siento… no me importa si me dañas- quería seguir su discurso, pero fue interrumpida.
-Yo nunca te engañaría- repitió aquella frase tan conocida por ambos.
-Lo sé… y por eso estoy aquí- suspiro afligida.
Solo quería ser acurrucada entre sus brazos como aquellas noches de antaño junto al lago, aspirando su peculiar olor a canela y menta.
-Mi alma esta partida en mil pedazos… y… no sé si aun tengo corazón- hablo lentamente- pero hay algo que nunca pudiste matar en mi…- sintió un liquido caliente en su hombro, estaba llorando- el amor que siento por ti
Cuando terminó la oración se levantó con cuidado y giro despacio, era de noche pero al mirar sus ojos todo se volvió claridad. Sintió el corazón desbocado, el alma inquieta y las manos sudorosas, podía ver el futuro en sus ojos y sentir el latido de su corazón…notó su arrepentimiento, estaba nerviosa ante su presencia, cosa nunca antes ocurrida, eso le lleno el alma. Lo amaba, casi tanto como él a ella.

Aquella verificacion sentimental a base de miradas compenetrantes, sumado al aroma único de su piel fueron las razones para que desapareciera la distancia entre ambos con solo un paso. Tomó su suave rostro casi con desesperación y capturó sus finos labios que siempre le pertenecieron, dejando que la energía y luz de su amor revivieran después de tanto dolor.

La besó con locura, gimiendo entre lágrimas. La besó con dolor y alivio, con desesperación y ternura… la besó con amor… como si fuera la primera vez.


Dedicado a Sol, Fer, Sof y Eli. 


~Simona~